¡Y QUE NADIE LES DIGA NADA: PORQUE SE LAS SABEN TODAS!

Introducción

La realidad en la que, como peruanos, nos estamos moviendo es muy delicada: política y corrupción actúan como conceptos compatibles, cosa que no debe ser así. 
Ante esto, las esperanzas del pueblo peruano parece nublarse una vez más, ya que es notable la disminución del patrimonio [recursos] de quienes componen este país y el escandaloso crecimiento de los bienes de aquellos que dirigen nuestra nación. Sin lugar a dudas esto no es desconocido para la gran mayoría de patriotas. Pero quienes conocemos la realidad ya tenemos una responsabilidad.

¿Una cadena interminable?

La corrupción, como acción, tiene una doble dirección: "hacia uno mismo" y "hacia otro (os)". Si esto no se tiene claro, no seremos capaces de darnos cuenta si estamos corrompiendo o nos estamos corrompiendo. 
Respecto de la acción que afecta "a uno mismo" es a la que estamos más propensos a caer, pero es la que menos nos damos cuenta que estamos cometiendo. Así, en la sociedad, encontramos muy a menudo frases como: "¡Ese es un mal conductor!, ya que atropelló a mi familiar". Es una frase muy común en las grandes ciudades. Sin embargo, no pocas veces, somos nosotros los responsables de los accidentes. 
¡Esto es lo más difícil de aceptar! Que soy yo el corrupto, ya que fui yo quien cruzó la calle cuando el semáforo estaba en rojo. Ésta es la cadena interminable. Decimos que los demás son corruptos, pero cuando nosotros hacemos cosas que corrompen o nos corrompen, no nos damos cuenta, o, mejor dicho, no queremos darnos cuenta de ello. 
Ahora bien, tenemos la segunda acción que, siendo la más grave, involucra a otros. Es esta la que, en nuestro país, se viene dando. Sin olvidar, por supuesto, que la anterior no es menos en nuestra sociedad.
En este sentido, podemos ver que la corrupción, en nuestro Estado ha logrado que, quienes gobiernan y quienes son cercanos a ellos, estén todos agarrados de las manos. Esto pone en peligro y si uno suelta la mano del otro, es entonces donde todo empieza a caer. 
¡He aquí el argumento por el que los congresistas han rechazado el REFERÉNDUM! Ya que de haberse aprobado, los políticos, no podrían "hacer y deshacer" al momento de tomar decisiones. 
 
Así, todo está claro, la corrupción en los últimos años en el Perú ha ido construyendo un edificio "corrupto y que corrompe": No solo jefes de Estado, sino que están cogidos de manos congresistas, periodistas, fiscales, etc. 

¿Qué podemos hacer? El judeo-cristianismo tiene algo que muy poco se pone en práctica [incluso en sus ambientes]. Esto es la actitud de profeta. El mismo que tiene como característica anunciar las cosas buenas y denunciar los vicios. Tal vez nos preguntaremos por qué no actuamos como tal. Y es que quien actúa así, aun cuando camine con la verdad, tendrá como pañera la incondicional soledad. 



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