ANIMALES Y ANIMALES RACIONALES. Una acción inhumana.

Hoy es 19 de marzo de 2020, para el calendario universal tal vez sea un día más. Pero para la Iglesia Católica es la Solemnidad de San José, esposo de la Bienaventurada Virgen María. Esto es una breve presentación del contexto socio-religioso.
Sin embargo, para la mirada que deseo dar a estos días de Emergencia Nacional, decretados por nuestro presidente, no es necesaria la intervención de ideas religiosas [aun cuando el que lo escribe profese una religión].
En este sentido, estos días no solo han servido para medir el nivel de cultura que tenemos, sino también para ver hasta dónde es capaz de llevarnos ese instinto animal que nos gobierna, ese homo lupus homini [“el hombre es lobo del hombre”] del que hablaba Thomas Hobbes. Tal vez no son acciones que muestran la insensibilidad extrema del capitalismo, sino, en una situación tan delicada, solo es una pequeña muestra. Así que, teniendo estas ideas, vaya usted a juzgar por sí mismo.
Literatura y política.
Immanuel Kant tenía razón: “todas las ideas merecen respeto, pero no todas deben ser escuchadas”. Y yo quiero hacer desde esta frase mi punto de partida para reflexionar en torno a lo que Mario Vargas Llosa ha sufrido: ser vetado en China. Esto debido a su artículo crítico en relación con el brote del Covid-19.
La idea más elocuente, aunque fuerte para el gobierno chino, es cuando hace alusión al mandato autoritario que se ejerce en este país. Cuestión que, en primer lugar, es verdad; y que, en segundo lugar, tiene mucho que ver en la propagación del tan nombrado Coronavirus. Digo esto porque es verdad que si el gobierno de china hubiera comunicado inmediatamente y no hubiera negado la libertad de expresión sobre dicho virus por parte del médico que descubrió el brote del Covid-19, se hubieran evitado muchas muertes y el sufrimiento en los distintos países.
Como consecuencia de este articulo crítico, los aportes a la literatura de Llosa fueron vetados en China. ¡Cómo si eso le quitara al Gobierno chino la dictadura que es! ¡Cómo si la censura a la literatura de Llosa fuera la solución para olvidar la forma que actuó! Antes bien, la forma de actuar de dicho gobierno confirma que sí tiene mucho que ver en la velocidad y forma en la que se ha propagado este virus.
Sociedad y capitalismo.
En medio de esta realidad humana, para muchos ha sido la oportunidad de estar más unidos en la familia, en la oración y como sociedad. Para otros, ha sido la ocasión perfecta para aumentar las ganancias a costa del mal por el que pasa la sociedad: inhumanamente han utilizado una tragedia para ganar una batalla económica, ¡qué insensibles!
¡Por favor! ¡Esto no es rencor! Pero ¡que nunca se nos olvide el actuar de Call Center, Cine planet, Bata y Latam Airlines! ¡Y ojalá se nos quede la imagen de la muy reconocida panadería San Antonio! 
Desde la “despedida de trabajadores hasta hacer firmar a sus trabajadores vacaciones adelantadas”. La ironía de Sócrates diría: ¡qué bonito capitalismo! Estas empresas nos han mostrado la crueldad con que tratan a las personas y, en medio de una EMERGENCIA NACIONAL, con tal de no disminuir sus economías podrían traccionarnos, e incluso llegar a matarnos. Que no se nos olvide que han actuado cual Judas ante Jesús y que, con seguridad, actuarían cual Caín ante Abel. En otras palabras, con esto tenemos claro que hay “animales y animales racionales”.
Acciones humanizantes.
El Presidente, atento a la realidad y buscando el bienestar de nuestro País, Decretó la Emergencia Nacional, pero al ver que no había respuesta por parte de algunos sectores del país, Decretó el Toque de Queda. Acto donde han tomado protagonismo las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
La actitud de quienes no han acatado los mandatos del Presidente no solo demuestran desobediencia, inhumanidad e insensibilidad, sino también que no pensamos en los demás. Al no acatar estos decretos no estamos siendo Empáticos con el personal de Salud, PNP y las Fuerzas Armadas, instituciones del Estado que han tenido que ponerse al hombro este muerto que es de todos.
Todo esto, aunque algo que nos pone tensos, debe llevarnos a mirar nuestro futuro con optimismo: ha disminuido la contaminación, estamos pasando mucho tiempo con la familia y debemos aprender a solidarizarnos con quienes se ponen en riesgo su vida por la nuestra.
Esta vez, a unos les ha tocado estar al frente de la batalla, donde “las papas queman”; a otros, nos toca apoyar desde casa [orando, dando ánimos, etc.]. pero todos, de alguna manera, todos tenemos algo que aportar en esta batalla de la que pende nuestra vida.







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